
Hechos 2:36-47
- Una iglesia que reconoce que, cuando Jesús murió en la cruz, Dios lo hizo Señor y Cristo.
- 36 »Por tanto, que todo Israel esté bien seguro de que este Jesús, a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Cristo».
- Se arrepiente.
- 38 —Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo.
- Se bautiza.
- 38 —Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo.
- Reciben el don del Espíritu Santo.
- 38 —Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo.
- Por medio de la predicación son bautizados y se suman más discípulos.
- 41 Así, pues, los que recibieron su mensaje fueron bautizados y aquel día se unieron a la iglesia unas tres mil personas.
- Perseveran en la enseñanza de los apóstoles.
- 42 Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración.
- En la comunión
- 42 Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración.
- En el partimiento del pan
- 42 Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración.
- En la oración.
- 42 Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración.
- Se realizan muchos prodigios y señales
- 43 Todos estaban asombrados por los muchos prodigios y señales que realizaban los apóstoles.
- Reparten a todos según la necesidad de cada uno.
- 44 Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común:
- 45 vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno.
- Alaban a Dios
- 46 No dejaban de reunirse unánimes en el Templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad,
47 alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos.